Se habla tanto y tan a la ligera de sexo que, cuando nos ponemos serios, siempre hay que comenzar desterrando mitos y falsas creencias. Antes de despejar las dudas sobre cómo se usan las bolas chinas hay que empezar aclarando que, al contrario de lo que muchos creen, las bolas chinas no son un juguete erótico. Es decir, no generan placer por sí mismas ni provocarán orgasmos de manera espontánea solo con llevarlas dentro de la vagina durante unas horas. No obstante, su utilización sí repercute directamente en el disfrute de una vida sexual más satisfactoria.

 

Veamos entonces para qué sirven las bolas chinas: Las bolas chinas son una herramienta terapéutica que permite ejercitar la musculatura de la vagina y tonificar el suelo pélvico. El entrenamiento de estas zonas facilita la lubricación y, al mejorar el tono muscular de la vagina, ayuda a conseguir orgasmos más intensos, en solitario o en pareja. Además, su uso está especialmente indicado tras el embarazo o durante la menopausia porque contribuye a evitar la incontinencia urinaria derivada del  prolapso o desprendimiento uterino. En definitiva, las bolas chinas son un accesorio que todas las mujeres deberíamos tener en nuestra mesita de noche, porque influye directamente en nuestra salud y disfrute sexual.

Como usar las bolas chinasIgual que existe mucha confusión acerca de la verdadera utilidad de este accesorio también existe bastante desconocimiento acerca de cómo usar las bolas chinas. En primer lugar, debemos tener en cuenta que las bolas chinas son exclusivamente de uso vaginal. Si lo que buscamos es una estimulación anal debemos optar por las bolas anales o tailandesas, diseñadas específicamente para tal fin.

 

Por otra parte, resulta imprescindible lubricarlas bien con un producto preferiblemente de base acuosa. A la hora de introducirlas debemos asegurarnos de que la vagina esté totalmente relajada. Después, empujaremos la primera bola hasta que quede alojada en la cavidad vaginal y, a continuación, haremos lo mismo con la segunda. A la hora de sacarlas no habrá inconveniente, ya que cuentan con un cordón que permite extraerlas fácilmente y tampoco existe riesgo de que queden atrapadas dentro porque, al contrario del ano, la vagina tiene una profundidad limitada.

 

Una vez dentro, para que las bolas chinas realicen su trabajo de forma adecuada, debemos caminar, movernos y realizar nuestras actividades de la vida diaria con normalidad. Muchas mujeres se sienten cohibidas pensando que otras personas notarán que las llevan dentro pero nada más lejos de la realidad. Estos complementos terapéuticos son imperceptibles para los demás pero un gran aliado a la hora de ayudar a las mujeres a disfrutar de unas relaciones sexuales más plenas.

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